sábado, 7 de junio de 2014

Ciencia: ¿Un saber hegemónico? (4-10-2012)

Rebuscando por el ordenador he encontrado esto, ignoro si está incompleto (lo más probable) o quise acabarlo así:

"Muchos consideran la ciencia como el eje de todo lo habido y por haber, la piedra roseta que a todo da explicación y en la que es imprescindible invertir. Mucha gente, falta de conocimiento científico o con una opinión poco elaborada, es muy probable que salten irritados ante el hecho de cuestionarse los millones y millones de euros, dólares... que se dedican anualmente al estudio científico y la experimentación. "¡Pero qué dices, la ciencia es imprescindible para cualquier sociedad!" o "¡Sin la ciencia estaríamos muertos! ¿Por qué crees que muere menos gente ahora que hace 100 años?"; y sí, tienen razón, pero, como ya he dicho, es muy probable que opinión resulte 'coja', que estén faltos de otros enfoques respecto al tema.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que la ciencia es muy amplia: puedes encontrar la cura al cáncer o realizar un estudio genético que determine la frecuencia con la que nacen individuos con un ojo de cada color. Por tanto, no hay que idolatrar ni adorar a la ciencia como término global, como sinónimo de 'sabiduría', 'progreso' y demás calificativos; hay que saber diferenciar y establecer prioridades. Muchas veces, los propios estudiantes 'de ciencias' vemos -o hemos visto- en algún momento esta disciplina como 'lo más', quedando literalmente maravillados y llegando a pensar, en algunos casos que eso "de las letras" es algo que no le llega 'ni a la suela de los zapatos' a la grandiosa ciencia.

Como he dicho, anualmente se invierten millones en proyectos científicos: estudios contra enfermedades, catalogación mediante chips de especies animales, la búsqueda de vida, 'de algo' en otros planetas; la búsqueda de partículas subatómicas que explicarían el origen del universo -búsquedas que requieren de sofisticadísimas instalaciones y equipos informáticos-, la secuenciación íntegra del ADN del plátano, etc, etc, etc. ¿Con esto qué vengo a decir? La variedad de investigaciones que forman parte de la ciencia, por ridícula o extraordinaria que dicha investigación nos parezca.

Perfecto. Tenemos una visión aproximada de la ciencia y sus investigaciones; volvamos a poner 'los pies en la tierra'. Vivimos en un momento de plena crisis mundial provocada por los grandes poderes monetarios internacionales y millones de cosas más que podríamos decir. Sabemos que es una crisis que nosotros, los ciudadanos, no hemos generado; no ha sido producto de nuestra codicia ni nuestras ansias de poder, no hemos realizado operaciones financieras con millones de dólares asumiendo grandes riesgos, y ni mucho menos hemos especulado con un bien básico como es la vivienda, ni hemos invertido una millonada en armamento para ensanchar nuestros bolsillos gracias a las muertes injustificadas de nuestros 'compañeros' del planeta Tierra.

Sabiendo esto, sabiendo que miles de personas mueren diariamente a causa de la desnutrición, enfermedades producidas por el feroz sistema capitalista del resto del mundo, que algunos de estos países tercermundistas carecen de sistemas de 'gobierno' -u ordenación territorial, por si 'gobierno' nos suena demasiado posesivo- el cual les permita servir mínimamente a sus ciudadanos, siendo estos gobiernos una completa tiranía en manos de grupos armados y opresores; además, sabiendo los cientos de desahucios que hay solo en nuestro país, con gente en el umbral de -o en la pura- pobreza, sin oportunidades, sin ayudas. Sabiendo esto, sabiendo; ya sabemos..."

Vivir: algo utópico si no disponemos de dinero (25-7-2012)

Rebuscando por el ordenador he encontrado esto, ignoro si está incompleto (lo más probable) o quise acabarlo así:


"Los animales son libres, no conocen de límites territoriales; países, regiones. El ser humano es un animal. Como animales, desde nuestros inicios nos establecimos en la naturaleza. Cabe recordar que todo el terreno del planeta Tierra, excluyendo núcleos urbanos y cualquier tipo de infraestructura, es naturaleza; por tanto, vivíamos ‘allí’, con la libertad de establecer nuestro “hogar” allá donde quisiéramos, sin que nadie lo prohibiera. Podíamos arriesgarnos y plantarnos en una zona frecuentada por animales salvajes y carnívoros. ¿Moriríamos? A faltar de artilugios para evitarlo, seguramente; pero podíamos establecernos a pesar de los peligros. El único límite era la orografía –las posibilidades que nos presentaba el terreno–.

En cuanto a los víveres, el alimento, disponíamos de vegetales y animales; obvio. Lo mismo que ahora, ¿no? Tenemos ‘vegetales’ y animales que podemos comer, pero con una diferencia extremadamente significativa: necesitamos ADQUIRIR esos ‘productos’ mediante el empleo del dinero. Y bueno, ¿qué pasaría en caso de no querer comprar comida? Según lo establecido, todo el terreno, todo el mundo, cualquier cacho de tierra que nos imaginemos, pertenece territorialmente a un país, con un propietario en mayor o menor instancia. No existe “la tierra de nadie” –ni allá donde habitan tribus indígenas, esas tierras, por desgracia, en última instancia, corresponden al país donde estén–. Por tanto, si las tierras son propiedad de alguien, significa que sustraer de cultivos ya establecidos algún tipo de alimentos es considerado hurto. Irónica y tristemente, no podemos plantar un cultivo donde nos plazca, sin adquirir esa tierra. Por tanto, en cuanto a lo ‘vegetal’, solo nos queda la opción de conseguir lo que la naturaleza ‘nos ofrece’ de por sí. Nadie te va a meter en la cárcel por coger unas hojas de manzanilla, pero, ¿y si ya quieres coger algo más que ‘unas hojas’, algo con lo que alimentarte durante un cierto tiempo? Eso ya será algo ilegal. Quizá puedas ir cogiendo pequeñas cantidades sin que nadie sospeche, pero antes o después, si te ‘pillaran’ estarías cometiendo un delito –sí, triste pero cierto–"