martes, 17 de enero de 2017

Una pequeña reflexión sobre los éxitos musicales y el reggaeton

Tremendo respeto hacia todas las canciones que están, estuvieron y estarán en las listas de éxitos. Porque si lo están es por algo, si el reggaeton es un éxito arrollador no es porque los illuminati nos quieran atrofiar el cerebro, sino porque posee patrones rítmicos, melodías, efectos sonoros llamativos, etc.

Tengo dudas sobre hasta qué punto la letra, en tanto que contenido, condiciona o no un hit; yo creo que no. No nos engañemos, hay canciones que hemos escuchado dos mil veces y no nos hemos parado a escuchar comprensivamente la letra; la cantamos y no sabemos semánticamente lo que cantamos, nos quedamos con las palabras a nivel fonético. Probablemente, una canción con estructura de hit podría hacer apología del nazismo, que sería un éxito igual. Es posible que, si evitase la palabra 'nazi' o derivados, podría serlo sin ningún problema, porque al escuchar una canción, para que una letra nos sorprenda de primeras, alguna palabra debe tener que haga que nos 'salte la alarma', pero vaya, que si no las hay, la canción pasará nuestro indulgente filtro. No obstante, podríamos hablar sobre el papel subliminal que ello conlleva, como en el caso de muchas letras de reggaeton machistas, que no se escuchan conscientemente pero sí a un nivel inconsciente, y algo queda, pero eso es otro debate.

El caso es que una canción exitosa es un crackeo, hackeo, una intromisión en toda regla en nuestro cerebro, es un algo que conoce las vulnerabilidades a las que responde nuestro cerebro y se aprovecha de ellas para que no se nos quite de la cabeza. Y eso es digno de admiración. Escucha una canción, y pregúntate qué la hace tan pegadiza; quizá sea un riff de trompeta, una melodía constante del sintetizador, una pandereta constante, los coros, el timbre de voz (súper importante), etc etc etc. Y cualquier canción exitosa es una genialidad por cualesquiera que sean esos elementos.

Además, no hay que olvidar que todo género proviene de otro, creándose al final geniales mezclas, como las canciones de Shakira, con elementos de la música latina, sobre todo percusión, y el synthpop (pop de sintetizador), o muchas canciones de Justin Bieber, que se enmarcan dentro de un género llamado Tropical House, elementos de música electrónica con instrumentos regionales exóticos; y si eso casa bien, si es agradable al oído de millones de personas, eso es una genialidad y un paso más de mestizaje musical, donde cada vez el entramado de géneros es mayor.
Así, a cada instrumento hay que tenerle un respeto y una admiración genuina.

Como ejemplo, la canción "Reggaetón Lento" de CNCO (https://youtu.be/bdbXOCHvWIQ), que hasta hace dos días ni conocía. ¿Qué es aquello que la hace pegadiza? Probablemente, al margen de apostar por un género intrínsecamente exitoso, lo que la convierte en hit sea la frase "la noche está para_un reggaeton leento". Más que por riqueza melódica, por ritmo. Y dentro del ritmo, la sinalefa en 'para_un' y el alargar la 'e' en 'leento' consiguen hacerla, a mi modo de ver, pegadiza. Claro, no es solo la frase, sino la polifonía durante esa frase y el ritmo de fondo. Imagínate la partitura rítmica de la batería y abajo la de la voz; a lo mejor, si no fuera por ciertos momentos en los que se 'solapan' un golpe en el bombo con la sílaba de ese momento, no crearía la misma sensación, y dejaría de haber sido un hit. ¿Por qué? Complejo a la par que fascinante, con, en mi opinión, algo de matemática y algo de magia. No sabemos a ciencia cierta por qué una canción consigue ser pegadiza y otra no. Muchas veces, parece una suerte de alquimia, en tanto que no llega a la formalidad académica de la Química, pero guarda un halo de misterio indescifrable.

Así que, amigos, menos reggaetofobia y más pansexualidad musical.

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